Instantes…

Instantes…

Lo dijeste. Creí cromprender, y aún ahora creo que lo hice. Lo sentí, y en ete momento, con miles de circunstancias que nos separan, o igual una sola… entendo su significado en nosotros. Dos instantes que al coincidir crearon algo monumental, grandioso: una conexión llena de esencia.

Tuya y mía. Nuestra.

Esa primera vibración al rozarse la humedad de nuestros labios y ser compartida tras tantos años. Ese primer abrazo a mi cuello mientras mis ojos no podían permanecer por más tiempo cerrados y al abrirlos…. esa puñalada al corazón. Esa que fue recibida con gusto y un anhelo que tanto tiempo se  había abrigado. Oculto. Pero al fin libre. Al fin se liberaba en nosotros. En aquel pequeño baño que nos escondía del mundo real que hasta este momento vivíamos. Por fin, parecía nuestra vida unida donde y cuando menos esperábamos.

Tuya y mía. Nuestra.

Tus manos querían acariciar mi contorno y subir a mi pecho, pero era la primera vez, escondidos de mundo, que también escondía sus ganas. Nuestras ganas. Mi cuello recibió tus manos que me estrechaban con cuidado pero con intensidad. Con deseo contenido pero arrebatado como seguro lo sentías en tu interior, como yo en el mío. La conciencia de la realidad me hizo huir. Salí y subí las escaleras intentando no tropezar. No mirar atrás. No pensar. Pero tus manos atraparon mi cintura desde atrás dándome la vuelta. El diálogo era inútil. Ambos queríamos, nuestros cuerpos cerraron el nulo debate que intentaban nuestras bocas, hasta que dejamos de pensar y volvimos a donde nuestras conexiones se hacían realidad.

Tuya y mía. Nuestra.

Todo se desdibujó más aún que la primera vez. Todo menos nosotros. Menos tú y yo. Si habíamos aguantado tanto, ¿por qué no dar rienda suelta a los sentimientos? Y de nuevo, el alrededor fue sólido, consistente, casi palpable. Con tus dedos aún enredados en mi pelo junto al cuello, vi fuego en tus ojos y fuerza en tu cuerpo. Te vi. Conmigo. Real. Un recuerdo constante que en sueños cada vez es más efímeros, pero al final siempre será…

Tuyo y mío. Nuestro.